Cada mazorca cuenta una historia de diversidad, alimentación y conocimiento. Los maíces nativos de México se han conservado y diversificado gracias al trabajo de generaciones de agricultoras, agricultores y comunidades que seleccionan, cultivan y comparten sus semillas.
En el Laboratorio Nacional de Bioseguridad Agroalimentaria (LNC-BIOSAA), del IIQB-UMSNH, contribuimos a conocer y cuidar esta diversidad mediante el análisis molecular de muestras de maíz. También estudiamos los compuestos presentes en distintas variedades nativas y su potencial antioxidante.
Hoy reconocemos a quienes mantienen vivo este patrimonio biocultural y reafirmamos nuestro compromiso con una investigación científica que aporte conocimiento para su conservación y la bioseguridad agroalimentaria.



Conocer la diversidad del maíz también es una forma de cuidarla.

